top of page

¿Cuál es la diferencia entre el acompañamiento filosófico y la psicoterapia?

  • Foto del escritor: Angelica Jaramillo
    Angelica Jaramillo
  • 28 nov 2025
  • 2 Min. de lectura

Decidí iniciar mi blog respondiendo a esta pregunta, no solo porque me la hacen frecuentemente, sino también porque es una de las que más esfuerzo hacen los consultores filosóficos en responder. Esto muestra en parte que el asunto no está del todo claro (bastante irónico en una propuesta cuya oferta de valor es la claridad).


Afirmaciones como que la psicoterapia identifica y trabaja sobre patologías mentales, o que la relación terapeuta – paciente es jerárquica, o que es un proceso con una finalidad clara y definida desde su inicio, se usan frecuentemente para explicar que “no es” el acompañamiento filosófico.


Estas afirmaciones parecen partir de la premisa que existe un solo tipo de psicoterapia, que por sus características, sospecho es el enfoque psicoanalista. La psicoterapia abarca una gran multiplicidad de enfoques en las que ninguna de estas afirmaciones se cumple[1].  Es importante mencionar que ambas pueden ser consideradas como terapias, si nos ceñimos la definición de salud de la OMS  “estado completo de bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”, y consideramos que la terapia es una intervención para que la persona logre ese estado de bienestar; ya sea que esto se entienda  desde la satisfacción de una necesidad de autoconocimiento, de respuestas a preguntas existenciales o a calmar estados de angustia y ansiedad, que muchas veces se coexisten o tienen relaciones causales.


¿Entonces, cuál es la diferencia? A partir de mi práctica y estudio del acompañamiento filosófico y mi experiencia como usuaria de psicoterapia en diversos enfoques, identifico 3 aspectos:


El objeto de trabajo/estudio. En el caso  del acompañamiento filosófico es el pensamiento en su estructura misma, pensar sobre cómo pensamos y de esta manera pensar mejor. El objeto de la psicología abarca otros procesos mentales como emoción, comportamiento, socialización y el pensamiento desde su contenido, es decir, de aquello que se está representando, y como y porque la persona lo representa o lo piensa de esa manera.


Herramientas. La psicología al igual que otras disciplinas nace de la filosofía, así que es natural que en ambos enfoques prácticos se usen las mismas, como por ejemplo el diálogo socrático, la imaginación activa y el análisis y clarificación conceptual. Si bien no hay un límite claro entre ambas, hay herramientas más características del enfoque filosófico como: el análisis de la estructura lógica del pensamiento para identificar falacias, explicitar supuestos, estimar la coherencia; la exploración de perspectivas de ideas filosóficas profundas, textos, reflexiones, que le permitan a la persona ampliar, enriquecer y re- crear significados que son fundamentales para su propia existencia.


La regulación. La psicoterapia está considerada dentro del marco de profesiones de la salud, y es altamente regulada en la mayoría de los países; el acompañamiento filosófico está considerado dentro de la categoría de servicio de asesoramiento personal y una profesión emergente y autorregulada. A través de asociaciones de profesionales nacionales e internacionales se establecen estándares de ética y formación; algunas tienen como requisito la posesión de un título universitario profesional o de posgrado en filosofía para la formación y/o certificación en esta práctica filosófica, mientras que otras lo consideran deseable pero no obligatorio.




[1] Psicoterapia fenomenológica existencial, logoterapia, terapia centrada en la persona (TCP), Gestalt 


 
 
 

Comentarios


bottom of page